Escuela Iberoamericana de Técnicas Integradas del Habitat

Proceso de gestión participativa, De la Tierra al Barrio. Doscientas familias del Barrio Aitué, San Martín de los Andes.

El proyecto «De la Tierra al Barrio,» es una iniciativa para la urbanización de un terreno de 12 hectáreas en San Martín de los Andes para 200 familias, que busca resolver el déficit habitacional en la zona. El proyecto es una colaboración entre el Instituto de Vivienda y Hábitat (IVH) local y la Escuela Iberoamericana de Tecnologías Integrales de Hábitat (TEC-IN-HAB).

El programa se basa en un enfoque participativo, en el cual el gobierno local y los ciudadanos trabajan juntos. La meta es pasar de políticas asistenciales a una gestión conjunta donde los vecinos se involucren en la toma de decisiones. En lugar de un proceso rígido y secuencial, se utiliza un modelo flexible y evolutivo que se adapta a las necesidades de las familias y el contexto. Este método se enfoca en fortalecer las capacidades de los equipos técnicos y de las 200 familias para fomentar la autogestión y la cogestión.

El proceso se ha desarrollado en etapas, comenzando en junio de 2024 con la preparación de las condiciones para la participación. Se creó el equipo intersectorial «De la Tierra al Barrio,» compuesto por funcionarios del IVH, miembros del Concejo Asesor, referentes sociales y profesionales. Más del 76% de los miembros de este equipo son mujeres, y se destaca su compromiso y sentido de pertenencia.

Las actividades clave del proyecto incluyen:

Talleres informativos y de toma de decisiones: Se realizaron encuentros con las familias para explicar temas complejos, como costos y tiempos, y para que pudieran acordar aspectos de urbanización para su futuro barrio.

Actividades de «interaprendizaje situado»: Las familias visitaron otros barrios para ver cómo se habían urbanizado y qué aspectos querían o no para su propio vecindario. También participaron en la demarcación del terreno, lo que generó un fuerte sentido de pertenencia.

Autogestión de los vecinos: A lo largo del proceso, las familias han mostrado una creciente capacidad de organizarse. Crearon grupos de WhatsApp e Instagram, eligieron coordinadores y han realizado acciones como la limpieza del lote y la gestión de reuniones con funcionarios locales.

El proyecto ha logrado un alto nivel de satisfacción entre los participantes y ha demostrado que la participación ciudadana genuina puede generar soluciones innovadoras y colaborativas para el problema de la vivienda. A raíz de este trabajo conjunto, el 3 de julio de 2025 se aprobó una ordenanza para un «prepago voluntario» que permitirá a las familias contribuir financieramente a la urbanización de su barrio.